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viernes, diciembre 05, 2003
      ( 12/05/2003 ) Hetoo  
Si pudiera volver a vivir...

He encontrado esta cita en el blog "Miles de atardeceres":

" Si pudiera vivir nuevamente mi vida en la próxima trataría de cometer más errores. No intentaría ser tan perfecto, me relajaría más. Sería más tonto de lo que he sido, de hecho tomaría muy pocas cosas con seriedad. Sería menos higiénico. Correría más riesgos, haría más viajes, contemplaría más atardeceres, subiría más montañas, nadaría más ríos. Iría a más lugares adonde nunca he ido, comería más helados y menos habas, tendría más problemas reales y menos imaginarios. Yo fui una de esas personas que vivió sensata y prolíficamente cada minuto de su vida; claro que tuve momentos de alegría. Pero si pudiera volver atrás trataría de tener solamente buenos momentos. Por si no lo saben, de eso está hecha la vida, sólo de momentos; no te pierdas el ahora. Yo era uno de esos que nunca iban a ninguna parte sin un termómetro, una bolsa de agua caliente, un paraguas y un paracaídas; si pudiera volver a vivir, viajaría más liviano. Si pudiera volver a vivir comenzaría a andar descalzo a principios de la primavera y seguiría descalzo hasta concluir el otoño. Daría más vueltas en calesita, contemplaría más amaneceres, y jugaría con más niños, si tuviera otra vez vida por delante. Pero ya ven, tengo 85 años y sé que me estoy muriendo."

Jorge Luis Borges

Afortunadamente yo me dí cuenta antes, y aún me queda mucha vida por delante para seguir intentandolo.

Hace ya mas de un año, una persona a la que quiero mucho, desde la distancia, porque no se deja, me dijo que era tarde para cambiar. Que toda una vida siendo así, pesaba mucho.

A mi me costaba salir de casa después de cortarme el pelo. Si me compraba algo de ropa que se saliera un poco de mi línea acababa sepultado en el armario. Aceptaba los retos solo si sabía que podía superarlos Cometer un error era un error imperdonable. Prestar algo, un mal trago. Pedir un favor, algo impensable. Y decir que no, sacrilegio.

Afortunadamente, el Campamento me enseño muchas cosas. Afortunadamente, a esa persona que era yo entonces, le dio por probar...

A una persona en especial, le debo mucho. No a una persona que fuera especialmente maravillosa, ni especialmente buena, ni especialmente amable, ni especialmente sabia. Una persona encantadora, y sobre todo, terriblemente gorrona. Me enseñó que se puede cambiar. Y que suele haber soluciones alternativas, no todos los cambios tienen que ser radicales, algunos pasan sólo por replantearse las cosas.

Cuando se comía el helado que me acababa de comprar, no hacía falta que me enfadara porque me había quedado sin helado, o porque no había sabido como decir que no a tiempo, aún sabiendo que el "bocadito" iba a ser del tamaño del de un tiburón. Empecé a comprar los helados de dos en dos, uno para él y el resto de pirañas, y otro para mí. Yo me comia mi helado (que era lo que quería) y ellos gorroneaban sin que a mí me molestara. Además, siendo como he sido siempre, y sigo siendo, coherente, empecé a pedir, a él sobretodo, cada vez que veía la oportunidad (a veces incluso aunque no me apeteciera). La primera vez fue dificil. La segunda un poco menos, al fin y al cabo, la primera no había sido para tanto. La tercera decena casi salió solo...

Descubrí que el hábito sí hace al monje, si te empeñas lo suficiente. Y aunque hay ropas que aún me quedan grandes, y otras que me quedarán grandes siempre, al menos me las puedo poner de vez en cuando.

Descubrí, que si yo le daba un poco de helado cuando tenía, podía pedir un poco de helado cuando no podía permitirmelo. O probar ese pastel casero, delicioso, que hacía su madre. Al final, ganábamos los dos.

También aprendí que un "no" en un momento dado, no tiene por qué romper una amistad. Que aunque la amistad se basa, como todo, en un intercambio con otro que produce un beneficio (sea este el pasar un rato agradable, por ejemplo), hay gente que se encuentra a gusto con otra gente y no necesita mas. Digan lo que digan, hagan lo que hagan.
O quizá es que el beneficio es superior a una decepción de vez en cuando.

Con el tiempo descubrí, que no todos piden solo cuando realmente lo necesitan y solo como última opción, hay algunos mas sabios que piden antes de que sea irremediable, y a estos un "no" no les supone un trauma. Aún tienen tiempo de buscar otros métodos.

A esa persona especial le debo mucho. Creció, maduró, pasó de ser un chiquillo con voz ronca, a un hombre con voz grave. Ahora es una persona espléndida. Con sus fallos, como todos. Y le quiero un montón, tal como es ahora, tal como fue entonces.

Con el tiempo aprendí que la gente no te quiere porque no tengas fallos, si acaso tus fallos determinan qué gente te quiere.
Y dejar de actuar por no fallar solo implica que te acaba queriendo la gente equivocada.

Según he visto la primera línea "Si pudiera vivir nuevamente mi vida en la próxima trataría de cometer más errores..." me ha cautivado...

#




Al final he caido
Hetoo

frases memorables:
Desde esta postura, si sonrío dejo de ver a María
beor
hmm


leyendo:
gestión de la diversidad
(Cristina Torrado)

En la Gestión de Recursos Humanos, el Eneagrama supone una nueva agrupación de competencia aplicable a la selección, a la retención y el desarrollo de nuestros profesionales. Nos permite conocer cuál será el futuro de las personas que incorporamos a nuestra organización, mucha mas allá de cuál ha sido su pasado. Guía los cambios estratégicos para multiplicar los resultados. Deja puertas abiertas para el cambio y la mejora. Favorece la comunicación, la eficiencia y el compromiso a través de la Gestión de la Diversidad.

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