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miércoles, mayo 26, 2004 ( 5/26/2004 ) Hetoo Gente Las personas somos como los caleidoscopios. Depende del lado por que nos mires y de las vueltas que nos des brillamos de forma distinta. Podemos llegar a conocer a una persona en tanto que al ponerla en una posición determinada y mirando desde un ángulo conocido, podemos intuir e incluso acertar como va a brillar esa persona en ese momento. Podemos incluso acertar con el brillo haciendo pequeñas variaciones de las posiciones que conocemos y aventurar un brillo sin haberlo visto antes. Y acertar, en muchos casos. El ángulo conocido es nuestro punto de vista. Irá teniendo pequeñas variaciones, si hay suerte, pero será mas o menos estable a lo largo de la vida. Si el brillo es similar en todas las posiciones que conocemos, tendemos a pensar que va a ser similar en todas las posiciones que tiene. Y eso es un error, nunca podremos dar con todas las posiciones de otra persona, y es cuando llega a esa situación nueva que aparece un brillo inesperado y nos sorprende. Cuando ya creías que la conocías. # |
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